José Antonio Campo |
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PSICÓLOGO Col. P-1357 Las Palmas de Gran Canaria |
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TERAPIA COGNITIVO - CONDUCTUAL PROGRAMACIÓN NEURO LINGÜÍSTICA
El objetivo de la terapia es, sin duda alguna, ayudar a la persona a superar ciertas dificultades personales que le impiden alcanzar el nivel de bienestar o calidad de vida que considera que es el nivel aceptable para ella. La persona no quiere continuar en la misma situación en que se encuentra en el presente, pero no ve claro qué y cómo tiene que hacer para modificar la situación.
En el proceso terapéutico se pueden utilizar diversas técnicas y métodos psicológicos, algunos tradicionales como las terapias de orientación "cognitivo-conductual" y otros más orientados a la resolución del conflicto, de forma concreta y específica, economizando tiempo y recursos como es el caso de "la terapia breve"; además se pueden utilizar también técnicas de "hipnosis" y "auto-hipnosis" como apoyo y complemento a dichos tratamientos. Hay que tener en cuenta que la mayor parte de los métodos existentes tienen la finalidad de dotar a la persona de estrategias y herramientas para poder resolver y superar sus propios conflictos y problemas actuales, además de facilitar el aprendizaje y poder adquirir una serie de recursos, nuevos estilos de afrontamiento y resolución de problemas para buscar soluciones por sí mismas en aquellas situaciones que se le presentan o presentarán a la persona en su vida cotidiana, generalizando lo aprendido en el proceso terapéutico a otras facetas y situaciones de su vida y su entorno. Cada persona es única como persona, y por lo tanto, partiendo de unos principios básicos y generales comunes para todos, hay que adaptarse al propio mundo personal de cada uno, teniendo en cuenta sus creencias, su forma de ver, sentir y entender la vida, como procesa la información tanto externa como interna, el momento en el que se encuentra al solicitar ayuda e iniciar una terapia y los objetivos que persigue con la misma, respetando en todo momento sus vivencias y fomentando un clima de confianza, respeto y libertad. Por la propia peculiaridad de unicidad de cada persona y por lo que comentaba de la necesidad de adaptarse a su mundo personal, hay que ajustar las distintas herramientas terapéuticas que existen a las circunstancias y realidad personales, poniendo en práctica aquellos modelos que mejor se adapten a sus características y puedan resultarle más efectivas en cada momento terapéutico. |
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